Memoria profesional

El recuerdo de la experiencia profesional puede (o no) venir acompañado de las reflexiones que se crean oportunas. En este caso incluyo un enlace a un relato muy sencillo, hilvanado por una serie de preguntas formuladas en un trabajo de una jóven estudiante de magisterio. Picar aquí:  HACER MEMORIA DE LA EXPERIENCIA PROFESIONAL

 

Considero que los años dedicados a la representación sindical en el sector de la enseñanza son parte de mi memoria profesional. Y lo digo ahora, con más motivos por ser tiempos en los que esa actividad se ve con mirada aviesa y abundan las abjuraciones y arrepentimientos. A los compañeros y compañeras del sindicato les dediqué esta hoja en una comida celebratoria de mi jubilación y que reproduzco parcialmente:  A mis amigos de CC.OO. Aquí puede verse también una amplia colección de fotos de los asistentes a aquella comida.

El día de mi jubilación regalé a las compañeras y compañeros (maestras y maestros del último colegio) un cuaderno que se reproduce aquí: Cuaderno de memorias y olvido

  

¿Qué haría la memoria profesional de un maestro sin un recuerdo de algunos alumnos? Fueron estos de la fotografía de abajo los últimos que tuve en los dos años anteriores a mi jubilación (2006). Los recuerdo con detalle y afecto. A algunos los he seguido viendo y mantengo amistad con ellos.                                                                                          

Y aquí tres simpáticos alumnos en mi primer "destino definitivo", una escuela rural mixta en Arabayona (Salamanca). Entre esta fotografía y la anterior pasaron treinta y tres años. Las diferencias no son solo las aparentes. En ese periodo de tiempo se implanta y desarrolla una educación de masas de carácter tecnocrático que representa un modo de educación profundamente distinto al tradicional. La Ley General de Educación es de 1970. Yo llegué a Arabayona en 1971.                                                                                                                                                                                                                                  

 

¡Cuantos años ligado a la escuela! Como niño, como "jóven estudiante", luego como profesor,... Más de medio siglo. Y tuve suerte porque los hay que estuvieron asistiendo a centros de enseñanza más años, más intensamente, sin descanso...

Afortunadamente, entre incumplimientos de asistencia como estudiante, vacaciones y otros periodos de ausencia de las aulas por dedicarme a otras tareas, encontré tiempo para ocuparme de mi educación.